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Prótesis de rodilla: cómo protegemos y vigilamos tu herida
Cuidados de la herida tras una prótesis de rodilla: apósito impermeable, baño, revisión y señales de alarma. Guía del Dr. Fernando Hernández Pérez.
Dr. Fernando Hernández Pérez
11/1/20264 min read


Serie: Tu recuperación de prótesis de rodilla, paso a paso · Entrega 4
Después de una prótesis de rodilla, es natural preguntarse si hay que hacer curaciones todos los días, cuándo puedes bañarte o qué significa una mancha en el apósito. La respuesta depende del cierre utilizado y de cómo evoluciona tu herida.
En nuestro equipo utilizamos cierre subcuticular, apósitos impermeables y adhesivo cutáneo cuando se requiere. Buscamos proteger la incisión y evitar manipulaciones innecesarias, manteniendo una vigilancia cuidadosa. Al alta te explicamos cómo cuidar tu herida y cuándo revisarla.
Qué protege la herida después de la cirugía
La sutura subcuticular aproxima los bordes de la piel mediante puntos colocados por debajo de su superficie. El apósito cubre y protege la zona; el adhesivo cutáneo, cuando está indicado, complementa el cierre.
Estos recursos tienen funciones diferentes. Ninguno elimina por completo el riesgo de infección o de problemas de cicatrización, ni garantiza una cicatriz imperceptible. El cuidado continúa en casa, siguiendo el plan individual.
¿Hay que retirar el parche para hacer una curación diaria?
No necesariamente. Con nuestro protocolo, un apósito íntegro, limpio, bien adherido y sin filtraciones no necesita levantarse cada día. La revisión o el cambio dependen del material y la evolución.
Vigilar no significa descubrir la herida. Observa el parche, la piel de alrededor y la evolución de las molestias. No lo levantes sólo para mirar.
Si se despega, entra agua por debajo, se empapa o aumenta la secreción, contacta al equipo sin esperar a la cita.
Cuando sea necesario cambiarlo, te indicaremos quién debe hacerlo y cómo. Lávate las manos antes de tocar el apósito; no toques la incisión. MedlinePlus: cuidado de una herida quirúrgica cerrada.
Baño en regadera: depende del cierre y del apósito
Antes de salir del hospital, confirma desde cuándo puedes ducharte y cómo debes proteger la zona. Que un parche sea impermeable no basta para autorizar cualquier tipo de baño: también importan su sellado y el estado de la herida.
Cuando la ducha esté autorizada, sigue las instrucciones recibidas y evita frotar la zona o dirigir un chorro fuerte hacia ella. Si el parche pierde adherencia o se moja por dentro, consulta al equipo.
No sumerjas la rodilla en tina, alberca o bañera de hidromasaje hasta que la herida haya cicatrizado y el equipo lo autorice. El baño en regadera y la inmersión son situaciones distintas. AAOS: cuidados de la herida después de una prótesis de rodilla; NHS: cuidados después de una operación.
Qué cambios requieren una consulta
Puede haber moretones e inflamación después de la cirugía. Su evolución importa: un cambio que aumenta o se acompaña de otros síntomas merece valoración. MedlinePlus: recuperación después de una prótesis de rodilla.
Contacta al equipo el mismo día, sin esperar a la siguiente revisión, si notas:
Salida de líquido por la herida, secreción que aumenta o mal olor.
Enrojecimiento que se extiende, dolor creciente o inflamación que empeora.
Fiebre, escalofríos o malestar importante.
Separación de los bordes de la herida, sangrado nuevo o un apósito empapado.
No es necesario que aparezcan todos los signos ni que tengas fiebre para consultar. Una fotografía puede ayudar al equipo si te la solicita, pero no sustituye la valoración ni justifica retirar el apósito para tomarla. AAOS: señales de infección.
Si el sangrado es abundante o no se detiene, busca atención urgente. La falta de aire o el dolor de pecho también requieren atención de urgencia, aunque la herida parezca estar bien. American College of Surgeons: cuidado de la herida quirúrgica; NHS: complicaciones de una prótesis de rodilla.
Qué conviene evitar
No apliques alcohol, agua oxigenada, yodo, cremas, polvos o remedios caseros sobre la incisión por iniciativa propia. No arranques costras, adhesivo ni extremos de sutura.
Si se ha utilizado adhesivo cutáneo, no intentes retirarlo antes de tiempo ni añadir productos para despegarlo. Las instrucciones dependen del cierre empleado. American College of Surgeons: cuidados del cierre quirúrgico; NHS South Tees: suturas y adhesivo cutáneo.
Las pomadas antibióticas no son una curación preventiva de rutina para una incisión cerrada que cicatriza normalmente. Utilízalas sólo si existe una indicación médica concreta. Tampoco empieces antibióticos por tu cuenta ante una sospecha de infección: solicita valoración. NICE: prevención y tratamiento de la infección del sitio quirúrgico.
La revisión también forma parte del tratamiento
Antes del alta debes saber cuándo será la revisión, quién se encargará del apósito y cómo contactar al equipo si aparece un cambio.
El cierre subcuticular no indica por sí solo si habrá puntos que retirar: depende del material empleado. No cortes ni tires de un hilo visible y no retires puntos en casa. El equipo te explicará qué necesita tu cierre concreto. MedlinePlus: cuidado de una herida quirúrgica cerrada.
Una herida protegida necesita seguimiento. Nuestro objetivo es que sepas qué hacer, qué evitar y cuándo pedir ayuda, sin curaciones innecesarias ni retrasos ante señales de alarma.
Información educativa. Las indicaciones de tu cirujano y del equipo que conoce tu cierre y tu evolución prevalecen sobre esta explicación general.
Anterior: las primeras 24–48 horas y el regreso a casa. Consulta también nuestro enfoque de prótesis de rodilla y recuperación.
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